Hola, bienvenido a este blog.
Mi nombre es Domingo y en Internet me conocen como elfakir. Soy canario, concretamente de Las Palmas de Gran Canaria y mi profesión es la de auxiliar de farmacia. Nunca he trabajado en otra profesión, aunque por motivos estrictamente personales hubo un tiempo, aproximadamente un año, que me vi obligado a dejar la farmacia por un negocio familiar al fallecer mi padre. Unas vez todo se hubo arreglado y dejado ese negocio en buenas manos me incorporé de nuevo a mi trabajo de siempre en la misma farmacia que me vi obligado a dejar un año atrás.
Que haya dedicado la mayor parte de mi vida a la profesión de auxiliar de farmacia no quiere decir que no esté preparado o que no tenga algún título para poder ejercer otra profesión, pero la farmacia forma parte de mi vida desde hace mas de 43 años. Era aun un niño cuando comencé a trabajar en ella y al principio se me hizo algo difícil aceptar ese trabajo pero al cabo de unos meses me sentía bien en la farmacia, me gustaba, aunque como aprendiz me daba unas palizas terribles lavando botellas de cristal para llenarlas de alcohol, fregando el material de laboratorio, limpiando estanterías y haciendo los recados de cada día.
También tenía mis ratitos libres, cortos espacios de tiempo en los que nada tenía que hacer pero esos momentos los dedicaba a observar a los auxiliares o mancebos de farmacia y me prometí a mi mismo que algún día sería capaz de hacer el trabajo que ellos hacían.
Me maravillaba ver como preparaban las formulas magistrales, el arte con el que manejaban la espátula y los cristales para hacer una pomada o crema. Cuando preparaban píldoras no se podía notar a simple vista si alguna era de diferente tamaño a las demás o no estaba tan redondita como el resto, todas parecían iguales.
Me llamaba la atención muchas cosas sobre las formulas magistrales, como el hecho de preparar las pomadas con espátula y cristales en vez de utilizar un mortero, pero cuando pude ver la rapidez con la que preparaban un numero X de papelillos de cualquier principio activo prescrito por el médico, y que al acabar de hacer cada papelillo el nombre y dirección de la farmacias quedara totalmente visible en la parte del papelillo que quedaba completamente lisa me dejaba atónito. No es nada fácil preparar 100 papelillos o más en un abrir y cerrar de ojos y dejarlos tan perfectos.
Si, tuve mucha suerte de trabajar con un farmacéutico de vocación y unos compañeros excelentes que fueron mis maestros. Ellos me enseñaron los secretos y trucos que cada unos de ellos utilizaban cuando preparan formulas, como debía comportarme y/o reaccionar ante cualquier duda o problema que pudiera surgir en cualquier instante cuando estuviera listo para pasar a dispensar. Desde este blog quiero agradecerles a aquellos compañeros que aun viven, y a los que no, todo lo que me enseñaron porque gracias a ellos hoy soy un auxiliar de farmacia que conoce la farmacia antigua y la actual creo que bastante bien. No me atrevo a escribir aquí los nombres de aquellos compañeros, algunos ya fallecidos, y los de otros que se han jubilados hace años, o el del titular de la farmacia también fallecido porque pienso que a ellos no les gustaría.
Quiero tener un pensamiento especial de total agradecimiento hacia tres personas que de alguna forma me señalaron el camino correcto para llegar a ser un buen profesional, vaya para ellos mi agradecimiento y total admiración.
Al titular de la farmacia, Una persona que, según algunos empleados era muy exigente y mal pagador, pero puedo decir en honor a la verdad que era todo lo contrario. Sabia valorar el trabajo de cada uno de sus empleados y les recompensaba con un salario superior al de otros que se pasaban los días tocándose las narices, estos últimos eran los que le tildaban de exigente y mal pagador claro.
Al encargado de la farmacia, un auxiliar cuya experiencia era tremenda. Lo sabía casi todo sobre la profesión y siempre estuvo dispuesto a enseñarme lo que sabía, algo que no era común en aquellos tiempos, pero este hombre era y es una persona encantadora y un gran profesional. El 70% de los pacientes siempre preguntaban por él porque generaba confianza y demostraba seguridad y conocimientos en cualquier tema relacionado con la farmacia. En la actualidad lleva algunos años jubilado, pero sigue estando ahí, siempre dispuesto como profesional a echar una mano a los amigos que le pidan consejo. Este hombre forma parte mi reducido grupo de amigos y casi podría decir que es de la familia.
Y por último a un viejo y querido compañero ya fallecido que recuerdo con gran cariño, porque a pesar de la edad que nos separaba llegamos a mantener una sincera amistad.
Fue mi maestro en todo lo relacionado con las formulas magistrales, pedidos a proveedores, fechas de caducidad, organización de almacén y productos químicos pero sobre todo por su gran humanidad, una virtud que no se puede aprender, pero me hizo ser mejor persona y jugó un papel importante en mi vida, gracias viejo amigo.
Ahora ofrezco a mis compañeros mas noveles lo que ellos me dieron y estoy convencido ellos de lo ofrecerán a otros, siempre y cuando esta profesión no acabe desapareciendo, pero esto ya lo trataremos en otras páginas y probablemente en muchas ocasiones.
many escribió
Me gustaria saber a cuantos mancebos y no mancebos has tenido que enseñar tu t ambie, porque el espiritu tan reivindicativo,como llegastes a Sifaca, de donde sacas tiempo para dedicarle tanto y anto tiempo a nuestro sector,¿no te has quemado ( secretos) por el que aun asi sigues defendiendonos e informandonos,en definitiva escribe algo para que te conozcamos un poco mas. Un saludo
elfakir2002 escribió
Hola Many. Como veras he respondido a tus preguntas, pero 44 años no pueden resumirse en un folio.
No tenía la intención de escribir nada mas sobre mi porque me parece que con lo que ya había publicado era suficiente, pero por cortesía hacia ti he respondo con un algo más sobre mí.
Tiene mi e-mail, si necesitas saber algo mas estaré encantado de responderte, pero no volveré a escribir nada más sobre este tema.
Saludos
elfakir